UNIDAD 2 EVIDENCIA S5. ACTIVIDAD 2: ANÁLISIS Y ABSTRACCIÓN DE LA INFORMACIÓN

La elaboración de un proyecto de investigación requiere un trabajo de análisis e interpretación de la información recabada, así como la aplicación de funciones cognitivas superiores que van más allá de la simple percepción, y que tienen que ver con la capacidad de sintetizar, analizar, inferir, correlacionar datos e integrar información; evaluar, justificar, saber preguntar, producir y extraer lo que a simple vista no se ve.    

En este apartado se encuentra el marco teórico de mi tema de investigación:

   "Percepción de la calidad de los servicios de salud en un Hospital Publico"


 Marco teórico

Uno de los principios básicos de cualquier estrategia para el mejoramiento continuo de los servicios de salud es el cumplimiento de metas de calidad. Así mismo el movimiento de calidad en los servicios de salud se alimenta de las raíces de los campos de la medicina y la industria. (Clavería, 2004).

Los esfuerzos por evaluar la calidad datan desde Antes de Cristo (A. C.) en China e India donde existieron estándares que determinan quien puede practicar la medicina. En Europa a partir de 1140, surgieron esfuerzos en Italia para licenciar a todos los médicos (Clavería, 2004).

En este sentido los estudios que evalúan la calidad inician en USA el movimiento moderno de garantía de calidad en el campo de la salud se inició en 1917, cuando el American Collage of Súrgenos (Colegio Estadounidense de Cirujanos) reunió el primer conjunto de estándares mínimos para que los hospitales estadounidenses identificaran y eliminaran los servicios de salud deficientes. Esta estrategia sentó las bases para un proceso de acreditación, actualmente administrado por el Joint Comission on the Accreditation of Healthcare Organizations (Comisión Conjunta de Acreditación para las Organizaciones de Prestación de Salud). (Betancur, 2000)

Podemos considerar que el interés por la gestión de la calidad, comienza con Taylor, en 1950 en EUA con lo que se denominaba dirección científica taylorista, sistema que promulgaba la realización de tareas específicas, observando los procedimientos de los trabajadores y midiendo la salida del producto. (Malagón-Londoño, 2016)


En México, se inician los primeros estudios sobre la calidad en el Hospital la Raza del Instituto Mexicano del Seguro Social en base a la revisión y estructura de expedientes clínicos; donde en 1970 se hace mención al expediente clínico como instrumento para evaluar la atención médica otorgada a los pacientes a través de trabajos de González Montesinos, Lee Ramos y cols. (Aguirre, 1997)

El primer programa en el país de Garantía de Calidad se elabora en el Instituto Nacional de Perinatología de la Secretaría de Salud así como el programa de Garantía de la Calidad en el primer nivel de atención; y se crea la primera unidad de estudios sobre la calidad de la atención a la salud en el Instituto Nacional de Salud Pública de México. (Vidal , 2003)

Se crea la Sociedad Mexicana de Calidad de Atención a la Salud por medio del Congreso Mundial de Calidad de Atención formado en 1992, García Garro analiza los médicos familiares observando su perfil académico, satisfacción del usuario y la prestación del servicio del médico, donde menciona que no existe diferencia alguna en la satisfacción del usuario si su médico esta o no capacitado para el primer nivel de atención, lo que permite darnos cuenta la importancia que tiene la satisfacción e insatisfacción de parte del médico como del paciente y la mejoría de la calidad de atención. (García,1995)

La integración en las instituciones con el Programa Integrado de Calidad en 1997, hasta llegar a conformar una auténtica institucionalización programática y presupuestal en el Programa de la Cruzada Nacional por la Calidad de los Servicios de Salud (2001-2006) y su continuidad a través del Sistema Integral de Calidad en Salud (SICALIDAD 2007-2012). Por otro lado, México aprovecho el impulso por lograr la cobertura universal de la seguridad social en salud (hoy conocido como Sistema de Protección Social en Salud o “Seguro Popular”), que ofrece a todos sus bene­ficiarios el derecho a recibir servicios de salud con calidad y que las instituciones prestadoras de servicios deberán hacer todo lo posible por garantizar su seguridad como usuarios de dichos servicios. Nuevamente se colocó a la calidad de la atención a la salud como política pública permanente de la agenda de trabajo nacional, identi­ficando la necesidad de crear una cultura por la calidad y la seguridad del paciente a todos los niveles del SNS. (Alcántara Balderas, 2012)


La calidad puede referirse a diferentes aspectos de la actividad de una organización: el producto o servicio, el proceso, la producción o sistema de prestación del servicio o bien, entenderse como una corriente de pensamiento que impregna toda la empresa. Sin embargo, tanto en el ámbito general como en el sanitario, es una filosofía entendida como un proceso sistémico, permanente y de mejoramiento continuo, de alto valor agregado, que superen las necesidades y expectativas del cliente y la comunidad en la cobertura, estrategia e impacto de los servicios de salud en donde la satisfacción del usuario constituye el principal elemento en la dimensión de resultado de la atención. (Malagón-Londoño, 2016).

La calidad de atención se basa en ofrecer un servicio o producto de acuerdo a las necesidades del paciente más allá de los que el espera. Es satisfacer las necesidades del cliente de manera consciente en todos los aspectos. La calidad implica constancia de propósito y consistencia y adecuación de las necesidades del paciente, incluyendo la oportunidad y el costo de servicio. (Vidal, 2003)

La calidad es la esencia de cualquier tipo de acción o actividad y la encontramos implícita en todas las áreas del desarrollo del individuo y de la sociedad, de tal modo que la salud no es una excepción. (Álvarez Solís, 2013).

A pesar de todos los conocimientos, avances y esfuerzos realizados por la sociedad, la deficiencia de calidad o de garantía de la calidad es una constante que representa un reto para la sociedad misma, pero sobre todo, para aquellos países cuyos niveles de desarrollo no han alcanzado estándares deseables y sostenidos que repercutan en su progreso sanitario y social. En contraparte, la ausencia de calidad se manifiesta de múltiples maneras: servicios inefectivos e ineficientes, acceso limitado a los servicios de salud, incremento de costos, quejas médicas, insatisfacción de los usuarios y de los profesionales de la salud, afectación de la credibilidad de los servicios de salud por parte de los usuarios y lo peor, pérdidas humanas.(Aguirre,1995)

Es importante señalar que en materia de salud, no sólo los factores demográficos y epidemiológicos son los encargados de motivar cambios sustantivos en la demanda y prestación de los servicios de salud en los últimos tiempos, sino también el fenómeno de la globalización. En efecto, la globalización está propiciando la implantación de sistemas de atención de servicios de salud con características similares que contemplen y cumplan con estándares de calidad internacional. Dichos estándares están apoyados en métodos y reglamentaciones que, para tal efecto, promueven diferentes organismos internacionales y cuyo objetivo está orientado hacia la evaluación del desempeño de las políticas o programas de la calidad de la atención. (Sánchez, 2005).

La satisfacción del usuario es uno de los resultados más importantes de prestar servicios de buena calidad. Dado que la satisfacción del usuario influye de tal manera en su comportamiento, es una meta muy valiosa para todo programa. La satisfacción del paciente es consecuencia de una buena calidad. (Aguirre, 2002).

La satisfacción del usuario depende no sólo de la calidad de los servicios sino también de sus expectativas. Está satisfecho cuando los servicios cubren o exceden sus expectativas. Si sus expectativas son bajas o si tiene acceso limitado a cualquiera de los servicios, puede ser que este satisfecho con recibir servicios relativamente deficientes. (Ramírez, 1998).

La calidad de la atención médica es un problema muy complejo, que se origina por la interacción de numerosos factores relacionados.En efecto, el paciente, que resulta de un contexto y de una necesidad de atención médica, recibe los recursos que ofrece el hospital a través de un proceso de atención. De la interacción de la oferta y los procesos surgen unos resultados o productos que se traducen, finalmente, en un impacto. (Vera, 2018).

Desde un punto de vista práctico, la calidad se puede evaluar al final de la cadena antes mencionada, utilizando los indicadores de impacto, que miden los cambios en los riesgos de enfermar y morir, la satisfacción de los usuarios y proveedores y el costo-efecto de la atención. Si los indicadores muestran cambios significativos en el tiempo, es posible asumir que la institución está brindando una atención de buena calidad, presunción que se puede confirmar analizando los indicadores de las áreas precedentes, los cuales mostrarán que los atributos de la calidad se logran en las distintas dependencias y servicios. (Malagón-Londoño, 2016).

Si el resultado es adverso para la calidad, los indicadores permitirán identificar los vacíos en cada una de las áreas de evaluación, información de vital importancia para la toma de decisiones. (Aguirre, 1991).

Este  modelo descrito no sólo está en capacidad de evaluar la calidad de la atención, sino también explicar el comportamiento de los factores que intervienen en el resultado de la evaluación, orientando, de esta manera, la toma de decisiones para el mejoramiento continuo de la calidad.

Fuentes:
Ø  Malagón-Londoño, G., Pontón Laverde, G., & Reynales Londoño, J. (2016). Gerencia hospitalaria (4th ed., pp. 569-86). Malaga: Panamericana.
Ø Aguirre G. Administración de la calidad de la atención Médica. Rev Med IMSS (Méx.) 1997; 35(4): 257-264
Ø  Vidal L., Reyes H. Diseño de un Sistema de Monitoria para el Desarrollo de Programas de Garantía de Calidad. Salud Pública de México. Mayo – Junio 2003 Vol. 35 No.3
Ø  García G. Viniegra R. Zetina V. Ocampo B. Calidad de la Atención Médica en Medicina Familiar. Rev. Med IMSS (Méx.) 1995; 33: 405-408
Ø  Alcántara Balderas, M. (2012). La calidad de la atención a la salud en México a través de sus instituciones: 12 años de experiencia (2nd ed.). México. D.F.: Secretaría de Salud.
Ø  Vera, Jorge, & Trujillo, Andrea. (2018). El efecto de la calidad del servicio en la satisfacción del derechohabiente en instituciones públicas de salud en México. Contaduría y administración, 63(2)https://dx.doi.org/10.1016/j.cya.2016.07.003
Ø  Alvarez Solís, R. (2013). Hacia la calidad de los servicios de salud. Salud en Tabasco, vol. 19, núm. 2, mayo-agosto, 2013, pp. 37-38Secretaría de Salud del Estado de Tabasco Villahermosa, México http://www.redalyc.org/articulo.oa?id=48729883001
Ø  Ramírez Sanchez, T. (1998). Percepción de la calidad de la atención de los servicios de salud en México: perspectiva de los usuarios. Salud Pública de México, 40(1), 03–12. doi:10.1590/s0036-36341998000100002 .
Ø  Sánchez Guzmán, Mariano I. (2005). Indicadores de gestión hospitalaria. Revista del Instituto Nacional de Enfermedades Respiratorias, 18(2), 132-141. Recuperado en 09 de mayo de 2019, de http://www.scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0187-75852005000200009&lng=es&tlng=es.
Ø  Aguirre-Gas H, Calidad de la atención médica. Bases para su evaluación y mejoramiento continuo,México, Conferencia Interamericana de Seguridad Social y Noriega Editores, 3ª. ed., 2002.
Ø  Aguirre-Gas H, “Problemas que afectan la calidad de la atención en hospitales. Seguimiento a un año en el avance de su solución”, Cir y Ciruj, 1995; 63:110.
Ø  Aguirre-Gas H, “Evaluación y Garantía de las Calidad de la Atención Médica”, Salud Pública de México, 1991; 33:623-9

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